Eran alrededor de las 6 pm, estaba conversando con mi ex, le propuse para que nos veamos un rato, siempre que nos veíamos nos besábamos tal cual enamorados, el detalle es que no teníamos una relación ni nada por el estilo y con el ligero detalle que nos veíamos cada 1 vez cada 3 meses.
quedamos en que vendría a mi casa, el plan era ver un par de películas, pasar un buen rato de vacile, y diversión claro esta. Como alrededor de las 6:30 mi madre llamo al teléfono, que maravilla dijo que no llegaría hasta la media noche, bueno como era obvio no prepare una película ni nada, simplemente planeaba vacilar con ella un rato, llego alrededor de las 7, a penas cruzo la puerta pego sus labios contra los míos, cogió mis brazos se dio media vuelta y se aferro a mi, movió un poco las caderas pegadas a mi pelvis, recorrí lentamente su cuello con mi lengua y dije:
-"cualquiera pensaria que nos hacemos esto por necesidad"
-el que me necesita eres tu, y no te puedo negar que yo a ti
la voltee y continué besándola y recorriendo su cuerpo con las yemas de mis dedos, claramente pude sentir la textura de su piel, lentamente la deje caer al mueble conmigo.
eramos los dos a plena oscuridad de mi casa, ni un rayo de luz nos tocaba, la intensidad de los besos aumento un poco, por lo que las hormonas tambien aumentaron, arrastre mis manos justo hacia su espalda donde coincidía la unión de su corpiño, lentamente los desuní y los deje soltar, recorrí nuevamente su cuerpo con mis manos justo hasta chocar con sus dos pequeñas montañas, las acaricie un poco, jugué suavemente con su duro pezón, pude notar claramente, aun con aquella oscuridad, su rostro de placer, sabia que lo estaba haciendo bien, sabia que esto recién empezaba.
después de un par de minutos de eso jugueteo, nos sentimos algo incómodos en el mueble, sin proponerlo la levante y nos dirigimos directamente a mi habitación besándonos mientras le retiraba la playera y aquel corpiño color turquesa, una vez ya en mi cuarto, se tumbo encima mio, mientras yo estaba echado, ella estaba sobre sentada en mi, podía ver el contraste de sus senos, me quite la playera y la jale hasta sus pechos toquen mi torso, seguí besándola, usurpando su cuello, e incluso sus delicados pechos, los bese despacio, con estilo, jugué de forma infantil con su pezón hasta morderlo delicadamente, una de mis manos masajeaba el otro seno, y mi otra mano bajaba lentamente por su lomo. de pronto ella tomo el control de la situación me aparto los brazos, me los sujeto en paralelo a mi cabeza, empezó a besarme el cuello y poco a poco fue bajando de mi cuello, al pecho, del pecho a mi estomago, y de mi estomago subió hacia mis labios, sin decir ni una sola palabra me quito el cinturon, quito el botón que sujetaba mi pantalón, descendió mi bragueta, hizo una pausa para volver hasta mis labios, hasta que bajo lentamente mi bóxer, cuando hubo bajado lo suficiente, como de ser claro mi pene salio a flote, firme como un soldado, en ese momento de oscuridad no podía observar ya nada, simplemente me deje capturar, ser su rehén, deje que haga lo que quiera conmigo, de pronto sentí que algo rodeaba a aquel soldado, algo suave, y húmedo, podía sentir un calor tan apacible, se sentía bien, sus labios humectaban al soldado una y otra vez, su lengua recorrían al soldado de pies a cabeza, una y otra vez, cuando pareció que algo ahorcaba al solado se volvió mas firme, el soldado pudo notar que no lo estaban ahorcando, mas bien lo estaban masajeando de arriba a abajo, mientras seguía siendo empapado, el instante parecía ser eterno, en tan solo unos cuantos minutos me hizo saborear un gran placer, en ese instante decidí que tambien yo debía capturarla, prácticamente ya era mía, mejor dicho ya lo era.
luego de que termino su ardua faena con el soldado, era turno de que el soldado le devuelva el favor, la traje hacia mi pecho, y la puse debajo mio, lentamente le retire su leggins, y con la boca le arranque su diminuta panti, estábamos completamente desnudos, podía sentir su latir un poco agitado, pude oler que tenia miedo, mi deber era encargarme de que eso desaparezca, por un rato mi lengua se dedico a recorrer su blanco y suculento cuerpo, hasta llegar a la punta de su flor. estaba caliente, algo húmeda, separe un poco sus delicadas piernas, introducí mi lengua, con movimientos circulares y penetrantes la hice retorcer, era el principio, mas arriba de su pequeña flor, parecía estar algo parecido a aquel soldado, solo que en un diminuto tamaño, subí un poco al humectador hacia aquella protuberancia y empecé a juguetear con el, aquel jugueteo tenia una reacción muy satisfecha a la dueña, el soldado estaba algo ansioso, deseaba devolver de inmediato aquel favor, para sentirse en gratitud plena, suavemente subí mis labios hacia los suyos, la sujete un poco, el soldado se acomodo y entro en aquella cueva donde nacía la flor, entraba y salia una y otra vez, y otra vez, y otra vez, y a la vez el humectador jugueteaba con las pequeñas montañas del cuerpo de mi amante.
hasta ahora me queda la incertidumbre si aquella noche ella fue mía, o yo fui de ella.